Diputación de Sevilla

Francisco Granados Salvador, 'Macoco', militante PC

Medalla de Oro de la Provincia

Francisco Granados Salvador (Sevilla, 1 de abril de 1930- Sevilla, febrero de 2014) vivió su niñez en el sevillano barrio de San Bernardo y, familiar de represaliados por el franquismo, se afilió a las juventudes comunistas a sus dieciocho años, en 1948.


Nació, entonces, 'Macoco', el nombre por el que fue conocido como símbolo de una de las agrupaciones comunistas más importantes de la capital hispalense, la de Cerro-Amate, y patrimonio de todos los comunistas sevillanos por haber creído, en sus propias palabras, 'en el comunismo como ideal y aspiración de una sociedad de hombres y mujeres iguales'.

Trabajador humilde y abnegado, nunca aspiró a ningún puesto en la dirección de su partido y dedicó toda su vida a darlo todo por los trabajadores y por los vecinos, en una época, marcada por la dictadura franquista, que no se lo puso fácil y le hizo víctima de las torturas, las detenciones y la cárcel, además de truncarle una prometedora carrera como futbolista profesional.

Fue un hombre coherente de su barrio, un lugar en el que no se entenderían muchas de las cosas que han ocurrido en estos años si no hubiera estado él por medio, y de su partido, en el que hizo una labor cotidiana, imprescindible para que éste siguiera vivo. Veterano luchador por la defensa de los derechos generales, contaba desde el 6 de julio de 2010 con una plaza en la capital hispalense que lleva su nombre, la que se sitúa en la confluencia de las calles Joaquín Cortés y Miguel de Tovar.

La Diputación de Sevilla le entrega la Medalla de Oro de la Provincia, a título póstumo, por su coherencia, mantenida hasta su muerte, que él resumió en estas palabras: 'En mi vida tan sólo he hecho lo que tenía que hacer'.